La Vinotinto hizo historia, un país entero, por primera vez, (esto hay que decirlo) se unió en un mismo clamor, un mismo aliento, un mismo SENTIMIENTO (sí, con mayúscula), por nuestra selección nacional de futbol, por lo tanto, tomar el espacio dedicado a valorar y difundir el talento deportivo de nuestro querido pueblo, un hermoso lugar llamado Las Vegas, es poca cosa para rendir tributo a nuestros guerreros que dieron todo por el todo en tierras Argentinas.
El partido por el tercer lugar ante la selección de Perú (derrota 4-1), en el estadio único de la Plata, justo donde inició el andar de la selección ante la pentacampeona del mundo, Brasil, no empaña para nada lo logrado por nuestros guerreros Vinotinto, mas allá de este último resultado, repetimos lo dicho en el titulo: LA HISTORIA CAMBIÓ.
Previo al arranque de la copa, nadie daba nada por nuestra selección, y menos aún, cuando se sabía que sería Brasil el primer rival a enfrentar, partido ideal para los asquerosos deseos de los profetas del desastre (Los pasteleros venezolanos), que daban el partido por perdido, antes de jugarlo. En la cancha, la Vinotinto demostró que no venía a esta Copa América a pasear, saldando un importante empate a cero, vital en sus aspiraciones dentro del grupo más difícil del torneo, el grupo B.
Pasada la pagina del importante resultado ante la canarinha, tocaba enfrentar a Ecuador, en donde debía salir a buscar el partido si ó si, para tener opciones claras de avanzar de fase. Respondieron con creces, el gol del maestro (si, el maestro) González puso a vibrar a toda Venezuela, incluyendo a los pasteleros, aunque muy en el fondo, lo oculten y digan que todo es obra de la suerte. Venezuela 1, Ecuador 0, cuatro puntos, y un pie en cuartos, el resultado de Colombia ante Bolivia, se encargaría de meter el otro.
Por primera vez en la historia, Venezuela llegaba a la tercera jornada de Copa América con el boleto de la siguiente fase en la mano. Se venía Paraguay, con la obligación de ganar para meterse en cuartos de final. Las emociones vividas en ese partido nunca las olvidaremos, cuando Renny Vega subió a cabecear el córner que representaba la última jugada del partido, que hasta ese momento se encontraba 3 a 2 en contra, se presentía que algo bueno podía pasar. Y pasó, Vega salto más que nadie para cabecear y bajar ese balón lanzado desde la esquina por Arango, dejándolo servido a Grendy Perozo, que la mando a guardar, para el estallido de júbilo de los venezolanos presentes en el estadio de Salta, y el de los 30 millones que aquí estábamos. La Vinotinto clasificaba invicta a la siguiente fase de la copa, y terminó de ganar el cariño de los muchos en el país que aún no creían en ella, todo a punta de garra y coraje.
Segundos del grupo B, por asuntos del formato del calendario tocaba enfrentar a Chile en cuartos, la selección que había venido practicando el mejor futbol en Suramérica desde los tiempos del loco Bielsa. Los medios de comunicación chilenos, se frotaron las manos en su momento al conocer quiénes serían sus rivales, hasta un canal de televisión promocionó el juego con un insultante comercial, en el que se afirmaba que solo sabíamos hacer buenas telenovelas, y nada de futbol. Contra estas burlas, contra la propia historia, ya que nuestra selección nunca había superado la barrera de los cuartos de final, contra miles de chilenos que se darían cita en el estadio de San Juan debido a la cercanía con la frontera austral, y contra una gran selección como la roja suramericana, tendría que luchar la Vinotinto.
Y el futbol, habló, la imagen de Gabriel Cichero llevando su dedo índice a la boca, mandando a callar a todos los chilenos, a los que estaban en el estadio, y a los que no, es una postal para la historia del futbol venezolano y de la Copa América. CALLENSE, LA HISTORIA CAMBIÓ, Venezuela 2, Chile 1.
Ya todos sabemos lo que ocurrió en semifinales ante Paraguay, y luego en el partido de la consolación ante Perú, el futbol a veces es así de injusto, y lo va a seguir siendo, lo importante, lo que se debe resaltar, es la garra, corazón y entrega de nuestros muchachos, que con resultados y buen futbol, le demostraron al mundo, y especialmente a muchos de los habitantes de nuestro país, que existen, que hay que creer en ellos, que una clasificación al mundial de Brasil 2014 es posible.
Que la unión y apoyo visto en esta Copa América por nuestra selección nacional de futbol, nuestra Vinotinto (algo sin precedentes), se mantenga siempre, en las buenas y en las malas, que sea un sentimiento, no una moda, ya que todos somos Venezuela, LA HISTORIA CAMBIÓ, GRACIAS VINOTINTO.
Esta imagen, quedará grabada por siempre en la memoria de todos los venezolanos